Gorliz se tiñe de amarillo para reclamar derechos para las personas migrantes
Marea Horia denuncia el auge de los discursos racistas y xenófobos y exige políticas basadas en el respeto a los derechos humanos.
Marea Horia denuncia el auge de los discursos racistas y xenófobos y exige políticas basadas en el respeto a los derechos humanos.
La protesta señala un modelo que prioriza la seguridad y la rentabilidad frente a los derechos humanos.
Las organizaciones convocantes señalan que el sistema actual no está respondiendo a la magnitud del problema.
La falta de acceso real al Servicio Municipal de Urgencias Sociales está empujando a más personas a dormir en la calle, incluso en periodos de frío extremo y sin alternativas habitacionales disponibles.
Reparten en Algorta décimos simbólicos impresos con mensajes críticos sobre desigualdad, migración forzada y derechos humanos.
La cara oculta del sistema: refugiados tirados bajo los soportales de Betoño mientras las instituciones se reparten culpas.
El Puerto Viejo fue escenario de una acción simbólica por una acogida digna.
La Marea Horia tiñó de amarillo las playas de Gorliz y Plentzia para denunciar el genocidio en Gaza y la indiferencia de la UE ante las víctimas de las fronteras.
Colectivos de todo el Estado se movilizan desde Irún pasando por Girona, Baiona, Portbou, Calais, Dunkerque y Toulouse, para denunciar las políticas migratorias europeas.
Concentración masiva en Moyúa exige justicia y ayuda humanitaria urgente.