Por DavidBM
Bilbao, 25 septiembre 2025 – Hoy frente al Ayuntamiento de Bilbao se ha celebrado una concentración convocada por los sindicatos ELA, LAB y ESK para denunciar la precariedad y discriminación que sufren las trabajadoras de la limpieza subcontratada por el propio consistorio. Las concentradas han exigido al gobierno municipal que asuma su responsabilidad, ponga fin a la brecha salarial de hasta un 80% y obligue a la empresa concesionaria FCC a negociar un acuerdo justo.
La protesta ha puesto el foco en una contradicción sangrante: mientras que la limpieza de escuelas, mercados y centros municipales -una labor esencial para evitar la propagación de plagas y enfermedades en espacios donde acuden menores y población vulnerable- recae sobre una plantilla formada en un 86,85% por mujeres, la limpieza viaria, donde el 98,25% de los operarios son hombres, goza de mejores sueldos y condiciones laborales.
Las trabajadoras han denunciado que en la práctica el Ayuntamiento “subvenciona la brecha salarial” a través de contratos públicos adjudicados históricamente a la misma multinacional (FCC, VTR y GMSM). Los ejemplos que llevaron a la plaza consistorial son difíciles de justificar: el plus de transporte es de 3 euros en la limpieza interior frente a los 10 euros en la limpieza viaria, y mientras a los hombres del servicio de calles se les ofrece contrato de relevo al cumplir requisitos, a las mujeres de interiores -cada vez más mayores- se les niega sistemáticamente.


Además, la empresa multiplica los contratos de apenas 3 horas diarias, una fórmula que condena a muchas trabajadoras a salarios de miseria.
“Basta ya”, repitieron en la concentración. “Queremos dignificar nuestras condiciones laborales y sentarnos a negociar, pero tanto la empresa como el Ayuntamiento nos ignoran”.
Las organizaciones sindicales advierten de que esta es solo la primera de una serie de movilizaciones y llaman a la ciudadanía a respaldar la lucha: “La limpieza de los espacios públicos es un servicio básico y la dignidad de quienes lo realizan también lo es”.
La pelota queda ahora en el tejado del Ayuntamiento, que presume de políticas de igualdad mientras permite que se mantenga, en sus propios contratos, una de las brechas salariales más escandalosas del municipio.