Por Ecuador-Etxea
Bilbao, 16 junio 2026 – El Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH) volvió a concentrarse este lunes en las escalinatas del Ayuntamiento de Bilbao para denunciar las distintas formas de maltrato que sufren las personas mayores y reivindicar pensiones públicas, dignas y suficientes, así como un sistema de cuidados público, universal y de calidad.
La movilización coincidió con la conmemoración del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una jornada impulsada por Naciones Unidas para visibilizar una realidad que afecta a millones de personas mayores en todo el mundo. Según recordó el movimiento, distintos organismos internacionales estiman que una de cada seis personas mayores sufre algún tipo de abuso, negligencia o maltrato, una situación que a menudo permanece oculta debido a la dependencia física, económica o emocional de quienes la padecen.
Durante la concentración, las y los pensionistas alertaron de que el maltrato hacia las personas mayores adopta múltiples formas. Desde las agresiones físicas o psicológicas hasta la negligencia en los cuidados, pasando por el abuso económico, la vulneración de derechos o la infantilización de quienes han alcanzado edades avanzadas.
El colectivo puso además el foco en una realidad cada vez más presente: la brecha digital como una nueva forma de exclusión y violencia estructural. En este sentido, denunciaron que el cierre de oficinas bancarias, la generalización de la banca electrónica, la implantación de citas previas telemáticas o la creciente digitalización de los servicios sanitarios y administrativos están dejando atrás a miles de personas mayores.
«La atención presencial debe ser un derecho garantizado y no una excepción«, defendieron las personas concentradas, que reclamaron el cumplimiento efectivo de las normativas y protocolos que reconocen el acceso directo a los servicios públicos y privados esenciales.






La protesta también sirvió para anunciar la participación del movimiento en la concentración convocada este martes ante el Kursaal de Donostia, coincidiendo con la inauguración del Tercer Congreso Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables, organizado por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Donostia, con el patrocinio de la Organización Mundial de la Salud.
A juicio del MPEH, resulta contradictorio hablar de ciudades amigables mientras persisten situaciones de precariedad económica y déficits en los servicios de atención. Por ello, centenares de pensionistas de distintos territorios de Euskal Herria prevén concentrarse ante el Kursaal bajo una consigna clara: «No hay ciudades amigables con pensiones precarias y sin cuidados públicos de calidad».
El movimiento reclamó asimismo una mayor implicación de las administraciones mediante leyes específicas de protección, más recursos para los servicios sociales, la creación de nuevas residencias públicas, ayudas integradas de atención y mecanismos eficaces de prevención y control. Entre las medidas planteadas figuran inspecciones periódicas obligatorias en residencias y centros de día para detectar posibles situaciones de negligencia o abuso.
Finalmente, las y los pensionistas defendieron que la suficiencia económica constituye la principal garantía para preservar la autonomía personal y evitar situaciones de dependencia forzada, exclusión social o pobreza en la vejez. «Elegir cómo queremos vivir de mayores es un acto de amor propio y hacia quienes nos rodean», concluyeron.
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