“Las putas también somos obreras”: el grito que irrumpe en el Primero de Mayo en Bilbao
El colectivo exige derechos laborales y denuncia su exclusión histórica.
El colectivo exige derechos laborales y denuncia su exclusión histórica.
Alertan de que el rechazo a reunirse evidencia una desconexión con la realidad laboral.
Señalan que los avances legales han sido limitados y no han mejorado de forma real las condiciones laborales del sector.
ELA reclama cambios urgentes en el sistema de cuidados en Bizkaia.
Gran parte del sector está sostenido por mujeres llegadas de otros países que denuncian precariedad estructural y falta de reconocimiento laboral.
El informe de ATH-ELE señala que casi la mitad de las trabajadoras internas sufre interrupciones nocturnas de forma habitual, una situación que el propio documento identifica como un problema grave de salud laboral vinculado a la atención a personas dependientes.
Denuncian que miles de empleadas del sector de cuidados continúan fuera de los mecanismos reales de protección salarial.
“Salgo del turno llorando, sin fuerzas ni para abrazar a mis hijos”, confiesa una gerocultora. La ley de prevención, sobre el papel, pero no en la práctica.
El sindicato exige medidas inmediatas y eficaces para prevenir agresiones.
El trabajo de cuidados, clave para la sociedad, sigue sin protección ni reconocimiento.