Por DavidBM
Bilbao, 4 febrero 2026 – La Asociación de Trabajadoras de Hogar de Bizkaia (ATH-ELE) ha presentado sus Estadísticas 2025, un informe elaborado a partir de 671 consultas laborales correspondientes a 524 trabajadoras atendidas en su asesoría semanal en Bilbao entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025. Los datos dibujan un panorama marcado por jornadas abusivas, salarios por debajo del mínimo legal, descansos inexistentes y una elevada tasa de irregularidad administrativa, especialmente en el trabajo interno.
El informe revela que el 97,17 % de las personas atendidas fueron mujeres, en su inmensa mayoría migradas. Más de la mitad de las trabajadoras asesoradas eran extranjeras no comunitarias y el 42,43 % de ellas se encontraba en situación administrativa irregular, una circunstancia que atraviesa y agrava todas las condiciones laborales analizadas.
Trabajo interno: jornadas sin límite y descanso vulnerado
De los 258 casos de trabajo interno registrados, el 67,54 % de las trabajadoras de entresemana trabajaba más de 60 horas semanales, el máximo legal permitido, un porcentaje que se eleva hasta el 73,53 % entre quienes no tenían permiso de trabajo. La situación apenas varía respecto a 2024, consolidando un modelo estructural de sobreexplotación.
Los descansos diarios y semanales muestran un incumplimiento generalizado de la normativa: el 14,47 % no tenía ningún permiso diario para salir de la vivienda, y solo el 42,64 % disfrutaba del descanso semanal legal de 36 horas consecutivas, mientras que un 28,29 % no tenía descanso semanal alguno.
Especialmente grave resulta la situación nocturna. El 46,12 % de las internas debía atender a la persona cuidada dos o más veces cada noche, cinco o más días por semana, y otro 0,78 % no alcanzaba siquiera ocho horas seguidas de descanso. Casi la mitad de las trabajadoras internas sufre una privación crónica del descanso nocturno, una situación que el informe identifica como un problema severo de salud laboral.
Salarios por debajo del mínimo y pagos sin rastro
El análisis salarial constata que el 100 % de las trabajadoras internas de entresemana no cobraba el salario que le correspondería por el total de sus horas reales de trabajo. Incluso tomando como referencia únicamente el SMI de 40 horas, el 36,08 % no alcanzaba ese umbral, una proporción que asciende al 51,38 % entre las trabajadoras sin papeles.
Además, el 37,60 % cobraba el salario en mano, sin ningún tipo de documentación, y solo el 48,06 % recibía nómina, lo que dificulta el acceso a derechos básicos como prestaciones, alquileres o créditos y deja a muchas trabajadoras sin constancia formal de su relación laboral.
Seguridad Social y contratos: una legalidad solo parcial
Aunque el 96,13 % de las internas en situación regular estaba dada de alta en la Seguridad Social, este porcentaje cae de forma significativa en el trabajo de fin de semana. El informe también alerta de la intermediación de agencias de colocación que formalizan contratos de 40 horas ocultando jornadas reales mucho más amplias y el uso sistemático de las llamadas “horas de presencia” sin remunerar.
Trabajo externo: parcialidad, irregularidad y pérdida de cobertura
En el trabajo externo, que concentró el 61,55 % de las consultas, el 83,05 % de las trabajadoras estaba contratada a tiempo parcial, muchas de ellas en varios domicilios. El 21,55 % no alcanzaba el salario mínimo según su jornada, una cifra que se eleva hasta casi un tercio entre las trabajadoras en situación irregular.
La cobertura de Seguridad Social muestra una tendencia a la baja: solo el 80,40 % de las externas en situación regular estaba dada de alta, y el 43,34 % cobraba total o parcialmente en efectivo, sin recibos ni nómina.
Un sistema sostenido sobre la desigualdad
El informe concluye que el sistema de cuidados en el ámbito del hogar se sostiene sobre una desigualdad estructural, conocida y tolerada por las instituciones, donde la falta de permiso de trabajo actúa como un factor de disciplinamiento laboral. A ello se suma la lentitud de los juzgados, la insuficiente actuación de la Inspección de Trabajo y el incumplimiento reiterado de los cambios legales aprobados en materia de desempleo, prevención de riesgos laborales y control de jornada.
En palabras del propio documento, 2025 cierra sin avances efectivos en derechos, mientras miles de trabajadoras continúan sosteniendo la atención a personas dependientes en condiciones que vulneran de forma sistemática la legislación laboral vigente.


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