Por David BM
El sindicato LAB ha lanzado un mensaje directo y sin rodeos a la dirección de Sidenor: aclaren si trabajan para la industria militar israelí y, de ser así, rompan inmediatamente esa relación, o aténganse a las consecuencias. El plazo expira mañana miércoles, y si la empresa no responde a estas dos demandas, el sindicato activará acciones sindicales firmes contra la compañía.
La alerta saltó la semana pasada, cuando varios medios informaron que Sidenor podría estar suministrando materiales a empresas vinculadas a la maquinaria de guerra israelí. Ante la gravedad del asunto, LAB solicitó una reunión extraordinaria del comité de empresa, con el propósito de exigir dos cosas: la confirmación o desmentido de esta relación, y el compromiso de cortar cualquier vínculo con la industria militar de Israel.
La reunión, sin embargo, no contó con el respaldo de UGT, CCOO, USO ni los representantes independientes, que se desmarcaron de la iniciativa alegando que “se trata de un asunto político ajeno al ámbito sindical”. Sí apoyaron la medida ELA y ESK, que junto a LAB dirigieron las demandas a la empresa con un plazo de una semana para responder. Ese plazo, recuerdan, se cumple mañana.
“Si se confirmase esta colaboración, Sidenor podría estar incurriendo en complicidad con un genocidio”, advirtió LAB, recordando que el Tribunal Penal Internacional ha abierto un proceso contra las autoridades israelíes. Las empresas que suministran materiales para la maquinaria de guerra podrían enfrentar consecuencias penales.
Además de la dimensión jurídica, el sindicato subraya la responsabilidad ética: “Hacemos un llamamiento al resto de sindicatos a sumarse a una respuesta contundente y unitaria”, e instan al Gobierno Vasco y al Gobierno español a condicionar las ayudas públicas a Sidenor hasta que aclare su posición y corte cualquier lazo con la industria militar israelí.
La denuncia de LAB ha traspasado fronteras. La Federación Sindical Mundial, que representa a más de 110 millones de personas trabajadoras, y el Consejo Internacional de Trabajadores y Trabajadoras Portuarias (IDC), con 140.000 miembros en 38 países, han mostrado su apoyo. Ambas organizaciones han expresado su “profunda preocupación” por los informes que vinculan a Sidenor con el suministro de materiales usados en la fabricación de tanques israelíes.
LAB remata su comunicado con un llamamiento: “La ciudadanía y las y los trabajadores deben movilizarse en los próximos días para exigir responsabilidades y presionar por el fin del genocidio.” El conflicto sindical está servido si mañana no hay respuesta.
