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//ESK, Steilas, CGT y BAT convierten el 1 de mayo en una enmienda total contra el capitalismo y la guerra

ESK, Steilas, CGT y BAT convierten el 1 de mayo en una enmienda total contra el capitalismo y la guerra

Las protestas vincularon los recortes sociales con el incremento del gasto militar en Europa.

2026-05-01T17:20:10+02:001 mayo 2026|Reportajes|0 Comments

Por DavidBM

Bilbao, 1 mayo 2026 – Bilbao, Donostia, Iruñea y Gasteiz han vuelto a ser escenario este Primero de Mayo de movilizaciones impulsadas por los sindicatos ESK, Steilas, CGT y BAT, que han salido a la calle con un mensaje nítido: “la misma mano que firma los recortes aquí financia las bombas allí”. Las marchas han recorrido las principales arterias de las cuatro capitales en una jornada marcada por la denuncia del empobrecimiento de la clase trabajadora y el rechazo frontal a las políticas de guerra.

Bajo el lema “¡Lucha contra el capitalismo y el imperialismo!”, las organizaciones convocantes han vinculado de forma directa la precarización laboral con el actual contexto internacional, señalando que las crisis -financieras, sanitarias o bélicas- “siempre se resuelven socializando las pérdidas entre la mayoría trabajadora”. En ese sentido, han recordado las recientes movilizaciones en Euskal Herria en favor de un salario mínimo de 1.500 euros, subrayando que, pese a la presión social, “gobiernos y patronales siguen sin atender las reivindicaciones”.

Las manifestaciones han servido también para denunciar el aumento del gasto militar en la Unión Europea, al que han aludido como una muestra del giro hacia una “economía de guerra”. Según han expresado, “mientras se destinan ingentes recursos al rearme, se recortan derechos sociales básicos como la educación o la sanidad pública”, en un contexto internacional marcado por conflictos como los de Gaza o Ucrania, que han estado presentes en numerosas pancartas.

En el plano global, los sindicatos han cargado contra lo que definen como un “nuevo orden mundial impuesto por Estados Unidos e Israel”, al que acusan de sostenerse sobre la agresión militar, el saqueo de recursos y el bloqueo a pueblos enteros. “El colonialismo no ha desaparecido, se ha transformado, pero mantiene intacta su lógica de dominación”, han denunciado, llamando a reforzar el internacionalismo y la solidaridad entre pueblos.

El discurso ha puesto también el foco en las desigualdades estructurales, especialmente las que afectan a las mujeres. “No es mala suerte: es origen, clase y género”, han señalado, denunciando que las trabajadoras -en especial las migradas y racializadas- continúan soportando los peores salarios, la precariedad y la sobrecarga de los cuidados. A ello se suma el impacto de la inflación, la crisis de la vivienda y la brecha en las pensiones, que, según han advertido, “están empujando a amplias capas de la población a la pobreza”.

En este contexto, las organizaciones han reivindicado la necesidad de “una economía feminista que ponga la vida en el centro”, frente a un modelo que consideran insostenible. Asimismo, han alertado del avance de la ultraderecha, las políticas migratorias restrictivas y la pérdida de derechos sociales, factores que, a su juicio, conforman “un cóctel de miedo y desilusión diseñado para paralizar a la sociedad”.

El Primero de Mayo de 2026 ha servido, además, para reflexionar sobre los cambios en el mundo del trabajo, con especial atención a la digitalización, la automatización y la irrupción de la inteligencia artificial. “El problema no es la tecnología, sino quién la controla y para qué”, han señalado, insistiendo en que la precariedad no ha desaparecido, sino que adopta nuevas formas.

Las críticas se han extendido también al sistema educativo público vasco, donde han denunciado falta de recursos, temporalidad y sobrecarga laboral. En este sentido, han defendido que “la educación pública debe situarse en el centro de cualquier proyecto de transformación social”.

Finalmente, los sindicatos han reivindicado el papel del movimiento obrero como herramienta clave para hacer frente a los desafíos actuales. “El futuro no se construye desde el individualismo, sino desde la organización colectiva”, han afirmado, en una jornada que ha vuelto a evidenciar la fragmentación sindical, pero también la persistencia de un discurso combativo en una parte del sindicalismo vasco.

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