Reportajes

/, Coronavirus, Trabajadoras Hogar/Trabajadoras del hogar exigen atención presencial, inspección y resolución URGENTE del subsidio

Trabajadoras del hogar exigen atención presencial, inspección y resolución URGENTE del subsidio

Ante la publicación en el SEPE del procedimiento para que las trabajadoras de hogar y cuidados puedan solicitar el subsidio extraordinario.

2020-05-06T08:57:29+00:006 mayo 2020|Bilbao, Coronavirus, Trabajadoras Hogar|Comentarios desactivados en Trabajadoras del hogar exigen atención presencial, inspección y resolución URGENTE del subsidio

Ante la publicación el 5 de mayo en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) del procedimiento para que las trabajadoras de hogar y cuidados, dadas de alta en la Seguridad Social antes del 14 de marzo, puedan solicitar el subsidio extraordinario por reducción de jornada, suspensión de contrato o pérdida del empleo como consecuencia de la situación de Emergencia Sanitaria generada por el Coronavirus (COVID19). Varias asociaciones y colectivos de trabajadoras de hogar entre las que se encuentran:

– Asociación de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar de Sevilla

– Asociación Nosotras por los Cuidados y Empleo de Hogar- Granada

– Asociación SEDOAC – Madrid

– Asociación ATH-ELE – Bilbao

– SINDIHOGAR/SINDILLAR – Barcelona

– Asociación Emplead@s de Hogar y Cuidados – Navarra

– SINA KOOP. ELK. TXIKIA – Bilbao- Bizkaia

– Asociación MALEN ETXEA – Zumaia

– Grupo de Trabajadoras de hogar de Santiago de Compostela

– Grupo de Trabajadoras de hogar de SOS Racismo de Gipuzkoa

Exigen al Gobierno:

– Atención presencial a las trabajadoras del hogar en las oficinas del SEPE.

– Intervención de la Inspección de Trabajo para asegurar la entrega de la documentación a la que están obligados los empleadores.

– Resolución URGENTE de todas las solicitudes.

 

VALORACIÓN DE LA ATH-ELE SOBRE LA TRAMITACIÓN DEL SUBSIDIO EXTRAORDINARIO DE HOGAR

Llega con una mejora: se ha añadido el fallecimiento del empleador a consecuencia del coronavirus como causa para percibir el subsidio. En muchos casos, será difícil demostrar la conexión de la muerte con el COVID19, pero no parece que vayan a obligar a demostrarla. Al menos, la exigencia no aparece en las instrucciones del SEPE, por lo que con una baja por fallecimiento de la persona empleadora en estas semanas de estado de alarma, es probable (no seguro) que sea suficiente.

La tardanza, primero, en dictar medidas para proteger al sector mediante un subsidio, segundo, en establecer los mecanismos para solicitarlo, convertirá en penoso el esfuerzo para conseguir que una parte de las personas empleadoras colabore en el papeleo que se le va a exigir.

El acceso al domicilio particular nunca es fácil y más en estos momentos. Las trabajadoras deberían haber tenido información y acceso a los papeles que iban a necesitar, para poderlos pedir a sus empleadores en el momento de producirse las reducciones, las suspensiones, o los ceses. Exigimos que la Inspección de Trabajo intervenga frente a las personas empleadoras que no cumplan con su deber de facilitar la documentación necesaria para presentar la solicitud.

La gestión de los servicios de la Seguridad Social (y del SEPE) se realiza cada vez más por internet, lo que no está al alcance de muchas de las futuras beneficiarias del subsidio. Ellas, así como las personas mayores que les dan empleo, forman parte de esa población a la que, al menos hasta ahora, se le permitía realizar las gestiones de manera presencial en las oficinas de la Seguridad Social, y a la que el personal de atención al público le ayudaba a gestionar las solicitudes.

De acuerdo con el procedimiento del SEPE, en esta ocasión podrán solicitar el subsidio por correo ordinario, desde las oficinas de Correos. Pero para poder rellenar las solicitudes, deberán contar con un ordenador, conexión a internet y una impresora. Las trabajadoras necesitarán descargar unos impresos que, de acuerdo con las instrucciones del SEPE, podrían rellenar a mano, pero esto no resuelve el problema.

Lo mismo hay que decir de las personas empleadoras. Ellas tendrán que rellenar impresos que no tendrán cómo descargar de la página del SEPE, porque es precisamente en las casas donde se cuidan personas donde es más frecuente que no haya llegado esa tecnología.

El problema es la externalización y privatización de la gestión de la Seguridad Social (y del SEPE) desde hace años. Se finge que las personas individuales serán capaces de hacer las gestiones que les demanda el sistema con los medios electrónicos y procedimientos que se establecen. Pero en realidad, la gente necesita contratar el servicio de gestorías que actúan en representación de la persona interesada, cumplimentan los impresos para solicitar las prestaciones, los rellenan y envían a su destino.

La externalización de los servicios de la Seguridad Social es un proceso iniciado hace muchos años, que supone un recorte en los servicios públicos y así hay que tratarlo. La gestión de este subsidio extraordinario vuelve a poner de manifiesto el problema.

Las trabajadoras deberían contar con atención presencial de personal del SEPE para recibir información sobre cómo presentar la solicitud, apoyo para rellenar los impresos y para conseguir que la parte empleadora colabore con su parte del papeleo. La empleadora también debería ser apoyada para que pueda cumplir con su cuota de responsabilidad en la gestión de esta prestación.

Estamos pidiendo que se garantice desde lo público el acceso de todas las trabajadoras desde ahora mismo, sin más esperas, a la solicitud de las prestaciones que les corresponden.

Fuente: ATH-ELE

Suscríbete a nuestro Boletín