Trabajar para enfermar: la trágica realidad de las profesionales de residencias en Bizkaia
“Salgo del turno llorando, sin fuerzas ni para abrazar a mis hijos”, confiesa una gerocultora. La ley de prevención, sobre el papel, pero no en la práctica.
“Salgo del turno llorando, sin fuerzas ni para abrazar a mis hijos”, confiesa una gerocultora. La ley de prevención, sobre el papel, pero no en la práctica.
Con motivo del 1 de octubre Día Internacional de las Personas Mayores, pensionistas se han unido a asociaciones de familiares de residencias de la CAV para exigir el derecho a decidir cómo vivir, cómo ser cuidadas y cómo morir.
Con la firma de este acuerdo se pone fin a un conflicto laboral de casi dos años y 68 días de huelga.
En noviembre de 2020, 18 familias a través de Babestu, recurrieron a la Justicia, para aclarar, si lo sucedido con sus familiares podría considerarse “maltrato”, pero todos los casos fueron archivados.
Tras casi 2 años de conflicto y 68 días de huelga, han conseguido junto al sindicato ELA una subida salarial superior al 23%.
Los mensajes a favor del reconocimiento de los trabajos de cuidados y de la construcción de un sistema público comunitario han tomado las calles de Bilbao.
El lunes realizarán una acampada frete a la Diputación Foral de Bizkaia.
Las trabajadoras de residencias de Bizkaia, apoyadas por LAB, harán un ayuno de cuatro días ante la Diputación Foral para exigir unos cuidados públicos y de calidad.
LAB hace responsable de esta situación a quienes imponen un modelo mercantilista de los cuidados de las personas mayores: Diputación de Bizkaia y empresas del sector.
En la jornada 59 de huelga, las trabajadoras han vuelto a llevar sus reivindicaciones a las calles de Bilbao, en esta ocasión acompañadas por el secretario general de ELA Mitxel Lakuntza.