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//Reparten caldo en Barakaldo para denunciar que el Ayuntamiento deja dormir en la calle a 30 personas sin hogar

Reparten caldo en Barakaldo para denunciar que el Ayuntamiento deja dormir en la calle a 30 personas sin hogar

La plataforma contra la exclusión social “Berri Otxoak” responsabiliza a la institución municipal en caso de nuevas muertes de personas sin hogar.

2019-12-03T12:01:40+00:003 diciembre 2019|Barakaldo|Sin comentarios

– “La insuficiencia y recortes de los servicios sociales está detrás de la muerte de personas sin hogar”
– En los dos últimos años han muerto tres en Barakaldo. El último, un varón de 30 años, en abril
– La plataforma exige una solución permanente y que no se discrimine en el acceso a los recursos sociales
– El albergue actual atiende a menos de la mitad de las personas sin hogar localizadas y sólo permite estar una semana cada tres meses

Cientos de raciones de caldo ha repartido gratuitamente en pleno centro de Barakaldo la plataforma contra la exclusión y por los derechos sociales Berri-Otxoak para, de este modo, denunciar que una treintena de personas sigue durmiendo en las calles y el Ayuntamiento no actúa para solucionar esta situación, que ha causado la muerte de tres personas en los dos últimos dos años en el municipio.

La movilización se produce en plena ola de frío, bajada de temperaturas y lluvias intensas y ante la inacción del equipo de Gobierno local, formado por PNV y PSE, que se sigue negando a ampliar y mejorar las condiciones del albergue, lo que está dejando en la calle a más de la mitad de los ciudadanos que no tienen una vivienda y que, por lo tanto, pasan las noches a la intemperie o en cajeros de bancos.

“La insuficiencia y recortes de los servicios sociales para las personas sin hogar están detrás de las muertes que se están produciendo en Barakaldo y que sólo en los dos últimos años ya son tres”, ha alertado el grupo. El último fallecido fue un varón de 30 años, en abril pasado. Además, hace un año, en noviembre, fue localizado el cuerpo sin vida de otro hombre en un cajero de la avenida de la Libertad, y en septiembre de 2017 moría un joven de 35 años también en unas instalaciones bancarias donde pernoctaba.

El último recuento realizado por Gobierno Vasco señala que en Barakaldo se ha localizado a 30 personas que duermen en la calle, además de las que están en el albergue municipal, con 28 plazas. Son datos oficiales del IV estudio sobre la situación de las personas en situación de exclusión residencial grave en la Comunidad Autónoma del País Vasco, que suponen multiplicar por dos la cifra de dos años antes. Además, organizaciones caritativas barakaldesas elevan el número a 36.

En este sentido, Berri-Otxoak ha advertido de que el Consistorio será “culpable” si, como en inviernos pasados, fallece alguna de la treintena de personas sin hogar porque el albergue municipal no ofrece plazas suficientes. “Hay “responsabilidades políticas por estas muertes e incluso puede haber consecuencias penales porque el Ayuntamiento, pese a conocer la situación, no actúa para prevenir la pérdida de vidas humanas, como es su obligación”.

La plataforma ha criticado así mismo la “raquítica” ampliación en seis plazas del albergue durante sólo un trimestre porque “sigue dejando abandonada a su suerte a una veintena larga de personas sin hogar que duermen al raso”.

Ante estos hechos, la asociación por los derechos sociales exige al Ayuntamiento que “actúe de manera urgente para garantizar que ninguna persona sin hogar duerma en la calle ni un solo día más”. Al respecto, el colectivo exige ampliar el albergue y los recursos sociales hasta acoger a todos los ciudadanos que pernoctan a la intemperie. “Existen medios en Barakaldo para dar cobijo a las personas sin hogar. Por poner un simple ejemplo, el albergue de peregrinos de Gorostiza, utilizado únicamente en verano”.

Además, el colectivo ha denunciado además como “incoherente” la modificación de las condiciones para acceder al albergue porque “discrimina a las personas según su ‘arraigo’ o no a Barakaldo”. Además, de no especificar cómo se acreditará este arraigo.

“Muchas veces a las personas sin hogar les es dificultoso poder acreditar esta vinculación a la localidad, aun siendo personas nacidas o que llevan meses o años sobreviviendo en las calles del municipio”.

En numerosas ocasiones les es imposible documentar un padrón que han perdido por vivir en la calle o no permitir su entrada al empadronamiento por las trabas que pone el propio equipo de gobierno para su acceso. “De tal modo que en última instancia las personas sin hogar del municipio sólo pueden dormir a cubierto siete días cada tres meses y después son echados a la calle”.

La plataforma contra la exclusión social advierte de que el Ayuntamiento está incumpliendo sistemáticamente la ley al negarse a empadronar a las personas sin hogar. “El empadronamiento es un derecho del que no se puede privar a ninguna persona”, advierte la asociación, que recuerda que sólo si se está inscrito en el padrón municipal se pueden solicitar y recibir atención social pública.

Berri-Otxoak surgió hace 27 años, en 1992, y en sus tres décadas de existencia ha destacado por sus movilizaciones por el derecho a una vivienda digna, contra la especulación y los desahucios, y contra los recortes, la precariedad y la pobreza. El colectivo mantiene además desde el 17 de noviembre de 1997 una oficina de información sobre ayudas sociales, por la que han pasado más de 12.000 familias.

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