Reportajes

/, Feminismo, Sindicalismo/“El Gobierno Vasco da la espalda a las Trabajadoras del Hogar”: ATH-ELE presenta sus ESTADÍSTICAS 2019

“El Gobierno Vasco da la espalda a las Trabajadoras del Hogar”: ATH-ELE presenta sus ESTADÍSTICAS 2019

Información publicada para que el Gobierno vasco, el Gobierno de España y empleadores actúen en consecuencia.

2020-01-23T14:38:41+00:0023 enero 2020|Bilbao, Feminismo, Sindicalismo|2 Comentarios

Lorea Ureta e Isabel Otxoa de la Asociación de Trabajadoras del Hogar ATH-ELE han presentado en Bilbao la Estadística anual de 2019, la cual recoge información recogida sobre las condiciones laborales de las trabajadoras que acuden a su asesoría. Esta misma información será la que luego se utilice en las reclamaciones ante la empleadora, lo que asegura la fiabilidad de los datos que manejan.

Con un documento formado por 16 páginas, que es de dominio público y que está colgado en internet no solo para su lectura, sino para que tanto el Gobierno vasco, el Gobierno de España y las personas empleadoras puedan actuar en consecuencia, se resume a modo de conclusiones:

trabajadoras-hogar-interna-mujeres-migradas-extranjeras-feminista-cuidados-ath-ele-estadística-2019

TRABAJO INTERNO

1. La práctica totalidad de las internas eran mujeres migradas; una tercera parte tenía doble nacionalidad. El año pasado las que tenían doble nacionalidad eran algo menos que una cuarta parte.

Un 29,60 % de las trabajadoras internas estaba en situación administrativa irregular; de 2017 a 2018 el porcentaje subió casi 10 puntos y el año 2019 sube otros 5 puntos más. Si miramos solo a las extranjeras no comunitarias, cerca de la mitad no tiene papeles, son un 42,45 %.

La Ley de Extranjería muestra toda su indecencia e hipocresía en el empleo de hogar. Las migrantes internas sin papeles estaban cuidando personas en situación de dependencia. El 47,73 % trabajaban jornadas de más de 80 horas semanales, y el 54,54 % tenía salarios que iban de menos de 800 hasta los 1000€ al mes, con la prorrata de pagas extras.

Están cubriendo necesidades de cuidado que de otra manera deberían atenderse con servicios sociales, pero:

– una parte de quienes acudieron a la asesoría llevaban años cuidando sin derechos a cambio de la expectativa de recibir una oferta de trabajo en el momento oportuno para presentarla en la Oficina de Extranjería y conseguir así los papeles. La regularización por arraigo (la vía más utilizada) exige acreditar 3 años de estancia y es entonces cuando se puede solicitar, siempre que se cuente con esa oferta de contrato de trabajo.

– El abuso de los empleadores comienza a veces con la negativa a empadronar a la persona migrante que vive y duerme en su domicilio, lo que hace que algunas personas tengan que buscar y muchas veces pagar una vivienda en la que empadronarse. No hay en marcha ninguna medida de las autoridades responsables del empadronamiento para evitar esto.

– Continúa con la violación de todas las normas sobre jornada, salario y descansos y puede terminar con la negativa de última hora a realizar la oferta de trabajo. De tal forma, que se puede realizar un despido tras años de haber tenido a una persona silenciada y sometida por temor a la deportación y por necesidad de obtener esa antigüedad de residencia de tres años y esa oferta de trabajo.

No hay en marcha ninguna medida real que haga que el empleador tema consecuencias de su conducta abusiva. Muestra de lo que hemos definido como hipocresía de la Ley de Extranjería, es que las administraciones públicas no sancionan (no lo estamos pidiendo) la contratación de trabajadoras para tareas de hogar y cuidados: miran para otro lado porque ellas están resolviendo la necesidad de atención a la vejez o la enfermedad a un precio muy bajo. Quienes sufren la aplicación de la Ley de Extranjería son las trabajadoras, privadas de derechos de seguridad social y de ciudadanía, disminuidas en el ejercicio de sus derechos laborales. Aclaramos que aún sin permiso de trabajo, tienen los mismos derechos laborales: no los suelen poder ejercer por su situación de precariedad.

– No es raro que se despida a la trabajadora que cuenta ya con la posibilidad de conseguir los papeles, y se contrate a otra en la misma situación, comenzando un nuevo ciclo; comportamiento que no cuenta con sanción hacia la parte empleadora.

2. La gran mayoría de las internas realiza su trabajo en condiciones ilegales en materia de jornada y descansos.

Son 8 de cada 10 trabajadoras internas (80,95 %) las que están a disposición de la parte empleadora más de las 60 horas semanales que estipula la ley. Casi un cuarto (24,83 %) no tiene ningún descanso diario, entendido como la libertad de salir de la vivienda para dedicarse a sus propios asuntos, y un 23,36 % no disfruta de ningún descanso semanal.

Esta es una realidad que persiste con pequeñas variaciones respecto a los años pasados y que responde a la función que estas trabajadoras internas cumplen: el 98,36 % se dedica a cuidar personas en situación de dependencia, que casi siempre viven solas con la trabajadora (85,51 %).

3. En un 96,38 ‘Yo de los casos, los salarios de las internas no llegan al mínimo interprofesional en relación con la jornada. Las trabajadoras en situación administrativa irregular cobran peores salarios.

4. En un 41,77 % de los casos persiste la entrega del sueldo en mano sin ningún tipo de documentación.

5. Casi todas las trabajadoras internas en situación regular estaban de alta en la SS.

6. La mayoría de las personas en situación de dependencia por edad o enfermedad que están siendo atendidas en su casa por trabajadoras de hogar internas, son mujeres.

Las internas atienden mujeres en un 68,62 %; de los casos; a hombres un 15,17 %, y un 16,20 % a mujeres que viven con hombres, recibiendo atención ambas personas.

7. El cuidado en régimen interno se proporciona en condiciones ínfimas de seguridad y salud laborales.

El 50,99 % de las internas no llega a tener 10 horas de descanso nocturno, porque las personas atendidas necesitan cuidados diversos (tranquilizarlas, acompañarlas al baño, movilizarlas, suministrarles medicación, etc.).

Un 12,50 % del total, proporcionan atención nocturna frecuente (dos o más veces), y otro 3,95 %, no llega a las 8 horas de descanso nocturno. Son un 16,45 % de las internas, que de manera continuada están sufriendo esa falta de reposo elemental. Cuidan día y noche a personas ancianas que están enfermas.

La desregulación de las condiciones del trabajo interno, la falta de control sobre cómo se desarrolla, tiene una de sus expresiones en el apartado de la alimentación: frecuentemente, las trabajadoras no tienen la mínima opción de escoger lo que comen, y en algunos casos se les imponen dietas alimenticias totalmente inadecuadas, que son las mismas que siguen las personas atendidas.

No es excepcional el estrés derivado del maltrato, que se concreta en frases despectivas hacia su capacidad profesional, lo inmerecido del salario que cobran, así como los comentarios racistas y los acercamientos y/o proposiciones sexuales de carácter indeseado. En todos estos casos de maltrato, las autoridades laborales no han dispuesto mecanismos de intervención real y práctica en defensa de las trabajadoras.

8. Debido al fallecimiento o ingreso residencial del empleador, un 25,33 % de las internas quedó en paro de un día para otro y sin prestación de desempleo.

De acuerdo con la norma sobre empleo de hogar, en caso de fallecimiento solo tuvieron derecho a un mes de indemnización por cese, independientemente de su antigüedad en el puesto.

 

TRABAJO EXTERNO

1. En el trabajo externo, hay un 12,28 % de trabajadoras en situación irregular, lo que supone una subida de 6 puntos respecto al año 2018. Entre las extranjeras no comunitarias la cifra asciende al 31,65 %.

2. La cobertura de Seguridad Social en los empleos de hasta 10 horas semanales ha subido respecto a 2018.

Cuando las trabajadoras están en situación administrativa regular, en los tramos de 1 a las 5 horas semanales, la falta de alta en la SS es del 30,91 %; entre las 6 y las 10 horas es de un 23,53 %. El año pasado la economía sumergida que encontramos en este tramo era bastante superior.

Hay que destacar que todas las que estaban de alta trabajando menos de 5 horas semanales ganaban menos de 206€ al mes, es decir, cotizaban por una base superior a su salario.

3. La cobertura de Seguridad Social en el resto de empleos externos también ha subido.
Un 94,41 de quienes trabajaban a partir de las 21 horas semanales estando en situación regular, estaba de alta en la Seguridad Social.

4. La inmensa mayoría de las externas están a tiempo parcial.
Dentro de ellas, las autóctonas y las de doble nacionalidad tienen porcentajes parecidos de contratación parcial: son el 87,33 y el 85,62 %, respectivamente.

5. En 2019 se ha incrementado mucho el porcentaje de trabaja oras que no alcanzaban el s.m.i. correspondiente a su jornada.
Los casos de incumplimiento son el 45,45 % del total, más del doble del más frecuentes cuanto más alta es la jornada.
También en el trabajo externo es obligatorio documentar él pago del salario, pero el 48,89% cobraba en mano, sin ningún tipo de recibo.

6. En el trabajo externo es muy parecido el porcentaje de quienes solamente realizan tareas domésticas y de quienes están contratadas para cuidar criaturas y personas adultas.

De los contratos que incluyen cuidado (que son el 5 %), el 27,78 % eran para atender criaturas. En la atención a personas adultas, aquí también son mayoría las mujeres atendidas, que viven solas (67,67 %) más frecuentemente que los hombres atendidos.

7.- El 14 % de los ceses de externas que cuidaban, se habían producido por muerte o ingreso en residencia de la persona atendida.

OTRAS CONSIDERACIONES:
1.- La ATH-ELE recibe frecuentemente consultas de personas empleadoras que quieren «hacer las cosas bien» en sus propias palabras y les creemos. Pero no tienen dónde acudir a informarse, si no son asesorías privadas. En diferentes ocasiones, la última en Pleno del Parlamento Vasco de 14/11/2019, el PNV y el PSE han manifestado que el Gobierno Vasco tiene ya dispuestos los medios para informar a la parte empleadora sobre sus obligaciones. Es rotundamente falso, pero deberían hacerlo.

2.- Cumpliendo un mandato parlamentario largamente atrasado, OSALAN ha realizado en 2019 una guía de salud laboral en el empleo de hogar, que aunque es insuficiente para garantizar información y formación a las interesadas, ni siquiera ha difundido. La Consejera de Trabajo, al ser preguntada sobre la difusión pública de la guía, sobre cómo se iba a hacer para que esta llegase a los empleadores, respondió que se estaba repartiendo en las oficinas de la Tesorería de la Seguridad Social. Es rotundamente falso, pero deberían hacerlo.

3. El Gobierno Vasco da la espalda a las trabajadoras de hogar, incluso en cuestiones de pura legalidad. PNV y PSOE se negaron a pedir al gobierno de Madrid que tomara medidas para asegurar que las trabajadoras cotizasen por el salario mínimo para 2019, cuando según todas las evidencias se las tiene cotizando por bases muy inferiores.

4- La Ley de Extranjería no es de competencia autonómica, pero eso no libera de responsabilidad al Gobierno Vasco a la hora de controlar las condiciones laborales de todas las trabajadoras, y a la hora de exigir al gobierno de Madrid su regularización, terminando con la indignidad de seguir mirando para otro lado sobre cómo se están resolviendo a día de hoy las necesidades sociales de cuidado.

Informe de Estadísticas 2019 completo.

2 Comments

  1. Shura Bautista 26 enero, 2020 en 3:02 pm

    Soy de Bolivia, dirección de la concentración para la huelga, estoy interesada.

    • Ecuador Etxea 27 enero, 2020 en 9:21 am

      Hola Shura. Te pueden informar en la ATH-ELE: http://ath-ele.com/es/

No se permiten comentarios.

Suscríbete a nuestro Boletín