Por Laura Fontalba
Padres y madres de las cinco niñas de 4 años víctimas de abusos sexuales por parte de un profesor del Colegio Europa, en Getxo, hacen un llamamiento a que toda la sociedad se sume a su protesta y envíe quejas masivas al Juzgado para exigir que se reabra el caso, y se investigue con transparencia y rigor.
Por medio de una concentración realizada el pasado viernes, reivindicaron que se se reabra el caso, se investigue «de verdad» y se escuchen todas las declaraciones que han sido silenciadas. Relataron que, desde que pusieron la denuncia hace casi un año, han atravesado un camino lleno de obstáculos, desprecio y desesperación. «Nos trataron como si nuestras voces no importaran; nos hicieron declarar sin abogado, nos dijeron que no había prisa, que teníamos tiempo. Pero el tiempo para nosotras es una carrera contra el miedo; el miedo a que el dolor de nuestras hijas quede impune», denunciaron.
De hecho, no se han tenido en consideración los testimonios de las niñas que, a pesar de ser pequeñas, han señalado directamente al acusado. «Una de ellas, con una valentía excepcional que nos encogió el alma, señaló que el profesor le había hecho “cosquillas” en sus partes íntimas; e incluso esa declaración tan grave y desgarradora fue minimizada», relataba uno de los padres. Asimismo, tampoco se tuvieron en cuenta los informes médicos, que confirmaban los abusos; y no permitieron a las pediatras del Hospital de Cruces o las madres de las víctimas justificar, ni a una de las niñas, con trastorno del espectro autista (TEA), que necesita que alguien hable por ella. A esta situación denunciaron que se le deben sumar las declaraciones de los profesores del centro que, aunque en un primer momento no dudasen en expulsar al presunto abusador; ahora, han testificado a su favor.
«Queremos que la niña con TEA sea representada por su tutor legal o por los pediatras que la atendieron; queremos que se revisen los registros del colegio que se haga justicia. Pero no podemos hacerlo solos. Necesitamos vuestra ayuda. Necesitamos que os unáis a nosotros en esta lucha», solicitaron públicamente y añadían: «Mientras este hombre sigue ejerciendo como profesor, con un historial limpio porque no hay sentencia; nuestras hijas cargan con un dolor que no deberían conocer. Y no sólo son ellas, son todas las niñas que podrían estar en peligro».