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//¿En qué momento la vida humana ha dejado de ser prioritaria?

¿En qué momento la vida humana ha dejado de ser prioritaria?

Reivindican en Bilbao políticas adecuadas y recursos suficientes para ofrecer vidas dignas a todas las personas.

2025-01-02T13:30:38+01:002 enero 2025|Reportajes|Comentarios desactivados en ¿En qué momento la vida humana ha dejado de ser prioritaria?

Por Laura Fontalba

El miércoles, desde Ongi Etorri Errefuxiatuak (OEE) despidieron el año 2024 reivindicando una Bizkaia para todas las personas, «sin hambre, sin alojamientos indignos, sin amenazas sociales y con empadronamiento municipal».

Con esperanza aplaudieron los últimos anuncios institucionales con los que el Gobierno Vasco anima a la sociedad a sumarse al pacto vasco para la migración, o con el que la Diputación de Bizkaia demanda una «Bizkaia para todas». «Cada vez estamos más cerca de conseguirlo; que no sean solo palabras sino que sean realidades», manifestaron.

No obstante, no quisieron dejar a un lado una realidad que las instituciones no contemplan: la de todas aquellas personas «sin papeles», que están condenadas a ser personas «sin derechos» mientras su situación administrativa siga siendo irregular. «Tenemos que cambiar la Ley de Extranjería y exigir la regularización», manifestaron, conscientes de que sólo asó se terminará con las identificaciones por perfil, con la discriminación cotidiana que viven las mujeres migrantes y racializadas; o con el acoso que viven los manteros, a quienes se les permite «mendigar», pero no trabajar para «ganarse la vida».

Además, recordaron a las miles de personas que mueren en las rutas hacia Europa, el Estado español y Bizkaia; personas que se ven obligadas a desplazarse para buscar «un futuro» y «una vida mejor». Denunciaron la normalización del genocidio, las guerras; las catástrofes naturales cuyas consecuencias podrían haberse evitado; las personas que podrían haber sido recatadas… «¿En qué momento la vida humana ha dejado de ser prioritaria?», se preguntaban.

Por eso, exigieron políticas adecuadas y recursos suficientes, para que nadie tenga que estar esperando para una cita de urgencia más de tres meses; que nadie sea desahuciado de su vivienda sin alternativa; y que ninguna familia se sienta amenazada de ser separada de sus menores por no disponer de una vivienda digna. «No queremos ser cómplices de un sistema que no prioriza a las personas; a todas las personas», sentenciaron.

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