Por DavidBM
Bilbao, 14 septiembre 2026 – Activistas de Berri-Otxoak se han concentrado este lunes ante el Ayuntamiento de Barakaldo para denunciar el recorte de más de 267.000 euros en la partida destinada a las Ayudas de Emergencia Social (AES) y advertir de las consecuencias que, a juicio de la plataforma, tendrá la medida sobre las familias con mayores dificultades económicas del municipio.
La protesta pone el foco sobre las cuentas destinadas a estas prestaciones. La convocatoria de 2026 dispone de 1.938.288 euros, frente a los 2.205.703 euros consignados en 2025, lo que supone una reducción de 267.415 euros, aproximadamente un 12,1% en un año.
Berri-Otxoak responsabiliza de esta reducción al equipo de gobierno municipal formado por PNV y PSE y califica los acuerdos presupuestarios alcanzados por ambas formaciones de “antisociales”.
La plataforma considera que la disminución de los recursos destinados a estas prestaciones se produce precisamente cuando numerosas familias continúan teniendo dificultades para afrontar gastos esenciales relacionados con la vivienda, la alimentación y otras necesidades básicas.
“La falta de un presupuesto suficiente para los servicios sociales conlleva que queden desatendidas las familias empobrecidas de la localidad”, ha denunciado Berri-Otxoak durante la movilización.
De 2,2 a 1,9 millones de euros
Las cifras de las convocatorias permiten constatar la reducción denunciada. En 2025, las Ayudas de Emergencia Social contaron con 2.205.703 euros, mientras que la convocatoria correspondiente a 2026 establece una dotación de 1.938.288 euros.
Estas prestaciones están destinadas a personas cuyos recursos resultan insuficientes para afrontar determinados gastos básicos. Entre los conceptos contemplados figuran gastos relacionados con el alquiler o la vivienda habitual, necesidades básicas, determinados tratamientos de odontología u óptica, mobiliario y electrodomésticos, entre otros.
La presión sobre estas ayudas ya había quedado patente a comienzos de este año. Según datos difundidos entonces por Berri-Otxoak, 983 personas solicitaron cita durante las primeras siete horas de apertura del sistema, después de que el acceso a las ayudas hubiera permanecido paralizado durante más de tres meses.
La plataforma ya había protagonizado anteriormente diferentes movilizaciones para denunciar los retrasos en la apertura de las convocatorias y en la tramitación de unas prestaciones concebidas precisamente para responder a situaciones de necesidad.
Polémica por los plazos de resolución
Berri-Otxoak también denuncia que el Ayuntamiento ha ampliado de dos a tres meses el tiempo previsto para responder a las solicitudes, una modificación que la plataforma considera contraria a la normativa y al procedimiento establecido.
Este extremo adquiere especial relevancia porque la información que figura actualmente en la propia sede electrónica del Ayuntamiento de Barakaldo establece expresamente un “plazo máximo de dos meses a partir de la fecha de presentación de la solicitud” para resolver estos expedientes.
La sede municipal señala además que, transcurrido ese periodo sin resolución expresa, la ayuda se entenderá denegada, aunque se mantiene la obligación administrativa de dictar una resolución.
Por ello, Berri-Otxoak cuestiona que pueda elevarse a tres meses un procedimiento para el que la información oficial municipal continúa estableciendo un límite de dos.
Un conflicto que viene de meses atrás
La concentración de este lunes se suma a las protestas que la plataforma viene realizando durante 2026 por el funcionamiento de las ayudas sociales en Barakaldo.
A comienzos de febrero, Berri-Otxoak denunció que alrededor de 3.200 familias llevaban cuatro meses esperando para poder solicitar una ayuda de emergencia social, después del cierre del periodo anterior. El Ayuntamiento abrió posteriormente el sistema de citas el 16 de febrero y estableció el inicio de presentación de solicitudes para el día 24.
La convocatoria municipal permanece abierta durante buena parte de 2026 y el propio Ayuntamiento recuerda que estas ayudas tienen un presupuesto limitado y una convocatoria anual.
Para Berri-Otxoak, sin embargo, el problema no se limita a los procedimientos administrativos. La organización sostiene que reducir los recursos disponibles mientras persisten las dificultades para afrontar gastos básicos supone debilitar la protección social precisamente entre quienes más dependen de ella.
“Cuando aumenta la inflación y las dificultades de las familias para atender sus necesidades más básicas, como vivienda o alimentación, el Gobierno local decide recortar cuantías y dificultar el acceso a los servicios sociales municipales”, denuncia la plataforma.
La movilización ante el Ayuntamiento vuelve así a colocar en el centro del debate una cuestión elemental: cuánto dinero destina Barakaldo a responder a situaciones de emergencia económica y cuánto tiempo tienen que esperar quienes necesitan esa ayuda para llegar a fin de mes.
Barakaldon, 2026ko irailaren 14an, astelehena
Gizarte-ekintzaileek elkarretaratzea egin dute Barakaldoko Udalaren aurrean, Barakaldoko gobernu-taldeak aurten gizarte-larrialdietarako laguntzetarako esleitu den aurrekontua % 12 murrizteko hartutako erabakia salatzeko.
Gainera, udal gobernuak egungo legedia eta administrazio prozedura urratzen ditu: larrialdietarako laguntzen eskaerei erantzuteko epea bi hilabetetik hirura luzatzen da.
Gero eta argiago dago gizarte-zerbitzuetarako aurrekontu nahikorik ez dagoenez, herriko familia prekarizatuen eta pobretuen egoerak arretarik gabe geratzen direla.
Protesta honen bidez, Udal Gobernua osatzen duten EAJk eta PSEk lortutako «aurrekontu akordio antisozialak» salatu nahi izan dira. Zehazki, % 12 murriztu da tokiko larrialdietarako laguntzetarako aurrekontu-zuzkidura. Aurten 1.938.288 euroko aurrekontua onartu da, eta 2025ean, berriz, 2.205.703 eurokoa.
Murrizketen bideari jarraituz, EAJ-PSEk gizarte-zerbitzuen aurrean aurkeztutako eskaerei erantzuteko denbora luzatu du: joan den ikasturtean bi hilabetekoa zen gehienez, eta orain hirukoa da. Erabaki horrekin, gobernu-taldea gai da egungo legeria eta administrazio-prozedura urratzeko: eskaerak eta espedienteak ebazteko epeak gehienez 2 hilabetekoak izango dira.
«Gizarte zerbitzuetarako aurrekontu nahikorik ez dagoenez, herriko familia pobretuak arretarik gabe geratuko dira», salatu dute Berri-Otxoaketik. Inflazioa eta familien oinarrizko premiei – etxebizitza edo elikadura, esaterako – erantzuteko zailtasunak areagotzen direnean, udal-gobernuak erabakitzen du kopuruak murriztea eta udaleko gizarte-zerbitzuetarako sarbidea zailtzea.
Berri-Otxoak duela hiru hamarkada sortu zen , 1992ko abuztuaren 12an, eta 34 urteko ibilbidean nabarmendu da etxebizitza duina izateko eskubidearen alde, espekulazioaren eta etxegabetzeen aurka, eta murrizketen, prekarietatearen eta pobreziaren aurka egindako mobilizazioengatik. Kolektiboak, gainera, 1997ko azaroaren 17tik gizarte-laguntzei buruzko informazio-bulego bat du, eta ia 18.549 familia igaro dira bertatik.
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