El Ayuntamiento de Bilbao despide a trabajadores sociales por negarse a un desalojo
El conflicto surge tras el operativo en Zorrozaurre, donde unas 80 personas fueron expulsadas sin alternativa estable.
El conflicto surge tras el operativo en Zorrozaurre, donde unas 80 personas fueron expulsadas sin alternativa estable.
Las subvenciones destinadas a cubrir alimentación estarían siendo rechazadas de forma reiterada.
Pese a la presencia de niños y de una anciana recién intervenida quirúrgicamente, el séquito judicial decidió continuar con el proceso y ejecutar los tres desalojos.
El sindicato de vivienda Batu ha denunciado públicamente que el fondo se ha negado a cualquier negociación, incluso después de recibir una propuesta formal para alquilar la vivienda.
Amaia Egaña se suicidó el 9 de noviembre de 2012, minutos antes de ser desahuciada de su vivienda. La angustia de perder su hogar, la falta de respuesta institucional y la presión de un sistema hipotecario implacable la empujaron al límite. Su muerte se convirtió en símbolo de una crisis social que no supo proteger a los más vulnerables.
La empresa de desokupación intentó desalojar por la fuerza a un vecino, pero la movilización del barrio lo impidió y obligó a su retirada bajo escolta policial.
El desahucio de una mujer embarazada y sus hijos simboliza una política que prioriza el negocio sobre la vida.
AZET convoca manifestación esta tarde a las 18:30 desde la Plaza Corazón de María para denunciar esta barbaridad.
Tamara, embarazada de cinco meses, y sus tres hijos pequeños serán desahuciados este lunes 7 de julio a las 8:00 en San Francisco 6 (Bilbao).
Una familia más en la calle, un piso más (de Alokabide) vacío.