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“Ni guerra que nos mate, ni paz que nos oprima”: Día de las mujeres por la paz y el desarme

Hoy, 24 de mayo, Emakumeok Gerraren Aurka y Armiarma han salido a la calle para traer a la memoria las luchas y logros que histórica y actualmente desarrollan las mujeres, tanto en contra de la guerra como de toda la maquinaria que la sostiene.

2021-05-24T19:53:06+00:0024 mayo 2021|Antimilitarista, Bilbao, Día Internacional, Feminismo|Comentarios desactivados en “Ni guerra que nos mate, ni paz que nos oprima”: Día de las mujeres por la paz y el desarme

Mujeres, que fieles a la declaración fundacional de la IRG (Internacional de Resistentes a la Guerra) decimos alto y claro que: “La guerra es un crimen contra la humanidad. Por ello me comprometo a no apoyar ningún tipo de guerra, y a luchar por la eliminación de todas sus causas.” 100 años después de estas palabras, seguimos tirando fuerte de la cuerda para construir una sociedad donde la guerra no mate, y la paz no oprima.

Pairatzen ari garen osasun eta gizarte krisialdiak erakusten digu zein zentzugabekeria globalean kokatuta gauden, zein ahulak garen eta bizi garen gizarte-eredua birpentsatzeko premia atzeraezina dugula.

Estamos viendo que en el contexto actual la militarización, el miedo y la falta de recursos, hace que los recortes afecten, más aún si cabe, a las vidas de los colectivos más desfavorecidos, de las mujeres y de las personas que han huido de las guerras en muchos lugares del mundo.

Reivindicamos pues la paz, no solo como la ausencia de guerra, sino como la eliminación de todas las estructuras que sostienen desigualdades y violencias. Por ello, como feministas y antimilitaristas que somos, nos reafirmamos en la urgencia de poner la vida y los cuidados en el centro.

De ahí que no aceptemos que desde nuestros territorios también se construya la guerra. Una guerra que comienza en las industrias armamentísticas de nuestros territorios y en la inversión pública destinada a gastos militares. Urge la reconversión a gastos sociales que construyan una verdadera sociedad de paz.

Porque entendemos las guerras como el máximo exponente de la violencia patriarcal.

Frente a las guerras heteropatriarcales, imperialistas, racistas, clasistas y capitalistas que se sustentan en el concepto de masculinidad asociado con la violencia y las armas, nuestro feminismo pone la vida en el centro. Una vida digna para todas las personas. Por eso mismo, nuestros feminismos están radicalmente en contra de las guerras.

Guerras que frecuentemente convierten en objetivo militar y botín de guerra el cuerpo de las mujeres y en instrumento para la humillación del enemigo. Este es el caso reciente de las hermanas activistas saharauis Sultana y Luaara Khaya, que hace pocos días han sido violadas por parte de las fuerzas de ocupación marroquís. Queremos remarcar La valentía de estas mujeres denunciando los hechos por encima del dolor sufrido y de los estereotipos culturales, merece nuestra mayor solidaridad. Desde aquí mostramos nuestra total repulsa y condena a estos hechos; hechos que por cierto ocurren sistemáticamente en cualquier territorio de conflicto.

Guerras que provocan destrucción, muerte, miseria y desplazamientos forzosos en las poblaciones afectadas.

Gerrak baitira sistema kapitalistaren oinarri.

Interes geoestrategiko eta ekonomikoen ondorioz sortutako gerrak, herrien lehengaiak eta baliabide naturalak kontrolatzeko eta arpilatzeko borrokatzen direnak.

Gerra horiek transnazional boteretsuen, elite ekonomikoen, gobernuen eta gizarte garatu deritzenen erakundeen arteko adostasunarekin gauzatzen dira, populazio zibilaren zati handi baten axolagabekeriarekin, arrotz eta urrunekotzat hartzen dituztenak, eta, hala ere, zeharka bada ere, onura ateratzen dietenak.

Bakearen eta armagabetzearen aldeko Emakumeen Nazioarteko Egunean, osasun-krisi global honen erdian, gizateria osoa egoera kezkagarri horretara eraman duen gizarte eredua berriz aztertzeko deia egiten dugu.

Urge desmilitarizar la sociedad.

Urge suprimir los gastos militares y reinvertirlos en los servicios públicos y en el bienestar de las personas.

Urge reconvertir la industria armamentística en producción para el uso civil, atendiendo a criterios éticos, sostenibles y solidarios.

Urge poner límite al consumismo desenfrenado, insostenible en relación a los recursos planetarios, e incompatible con una vida buena para todas las personas.

Sabemos que sólo nos salvamos juntas, tejiendo redes de apoyo, cuidándonos, y construyendo colectivamente.

Ya es hora de acabar con las armas y la industria militar, y poner la vida en el centro de la política y del sistema.

Por Emakumeok Gerraren Aurka y Armiarma Talde Feminista Antimilitarista

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