Por David BM
La movilización no cesa. Con 145.142 firmas bajo el brazo y más de siete años ocupando plazas, el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria (MPEH) volvió a dar un golpe sobre la mesa. Ayer, en Gasteiz, entregaron cartas dirigidas a los principales partidos políticos con representación en el Parlamento Vasco, exigiendo el respaldo a la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que propone un complemento a la pensión mínima hasta igualarla con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
No es un capricho, es una urgencia: el 13,5% de la población de la CAV ha apoyado esta medida con su firma. Y, sin embargo, la pelota sigue rebotando entre despachos.
Ayer, la capital alavesa fue el epicentro de esta ofensiva política. Allí se entregaron las misivas dirigidas a los grupos parlamentarios, mientras que en Donostia la presión también llegó a las Juntas Generales, donde representantes del MPEH presentaron sus exigencias al PNV y PSE-EE. Porque el tiempo corre, y la paciencia tiene un límite.
El calendario ya está marcado: el próximo lunes 16 de junio será una jornada de movilización extendida a toda Euskal Herria. En Bilbao, los pensionistas marcharán desde la escultura de Oteiza hacia Sabin Etxea y después a la sede del PSE en Alameda Rekalde. En el recorrido entregarán sendas cartas a Aitor Esteban y Eneko Andueza, respectivamente. Y lo harán con megafonía, consignas y chalecos amarillos, como llevan haciéndolo desde hace más de siete años.
Lo mismo ocurrirá en decenas de municipios donde cada lunes se celebran concentraciones. Allí también se entregarán cartas en ayuntamientos o sedes de partidos, en una acción coordinada para elevar la presión social y política.
Desde el MPEH, valoran positivamente la intención del lehendakari Imanol Pradales y del vicelehendakari Mikel Torres de reunirse con el colectivo, pero advierten que una reunión no basta. La mayoría parlamentaria depende de sus partidos: sin su informe favorable, la ILP puede quedarse bloqueada.
«Rechazar esta ILP sería incomprensible y antidemocrático», sentencian. Y no lo dicen al vacío. Esta es la ILP con más firmas recogidas en la historia de la CAV, el fruto de un esfuerzo colectivo monumental que no puede ser ignorado sin despreciar a quienes la impulsan.
A las puertas del verano, con energía renovada, el mensaje es claro: la ciudadanía quiere justicia social, y no se rendirá hasta verla en el BOE.
Pentsionistak AURRERA!