El movimiento pensionista vuelve con fuerza: “No lo están poniendo fácil”
Advierten de que la calle seguirá siendo su principal herramienta de presión.
Advierten de que la calle seguirá siendo su principal herramienta de presión.
El colectivo exige pensiones dignas en plena escalada del coste de vida.
Reclaman un salario mínimo propio de 1.500 euros.
La acción legal reclama investigar ataques contra población civil y bloqueo de ayuda humanitaria.
El colectivo advierte de que la precariedad salarial amenaza el futuro de las pensiones.
Las protestas también servirán para respaldar la convocatoria de huelga general del 17 de marzo.
Cinco décadas después, reclaman reconocimiento oficial y reparación para las víctimas.
La convocatoria impulsada por IKAS reunió este 26 de febrero a jóvenes en Bilbao, Donostia, Iruñea y Baiona bajo consignas contra la militarización y el autoritarismo.
Miles de mujeres no alcanzan el umbral mínimo pese a décadas de trabajo.
El movimiento anuncia nuevas movilizaciones si el pleno del Congreso no consolida el incremento y las medidas sociales vinculadas.