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Familias sin ayudas sociales en Barakaldo recurren al Banco de Alimentos por la mala gestión del Ayuntamiento

“En estos momentos, las familias que intentan ser recibidas por una trabajadora social, para pedir ayuda urgente, tienen que esperar al menos hasta octubre”

2020-07-30T10:38:19+00:0030 julio 2020|Barakaldo, Coronavirus|Sin comentarios

– La plataforma Berri-Otxoak denuncia además que el Consistorio tiene listas de espera de más de tres meses para conseguir cita en los servicios sociales.
– El retraso en la tramitación por parte del Ayuntamiento hará que algunas familias reciban las ayudas de emergencia social ocho meses después de haberlas solicitado.

 

Nota de prensa: Decenas de familias barakaldesas han sido notificadas por el Ayuntamiento que se ha paralizado la gestión de sus ayudas de emergencia social porque durante el estado de alarma del covid-19 los solicitantes no realizaron gestiones que eran “imposibles” debido al cierre de instituciones y entidades financieras.

La denuncia la ha realizado la plataforma contra la exclusión Berri-Otxoak, que en su oficina de información sobre ayudas sociales ha atendido a 32 familias barakaldesas este mes de julio por este bloqueo por parte de los servicios sociales. “Si a la oficina de Berri-Otxoak han acudido 32 afectados, significa que son decenas si no más de un centenar quienes, pese a su situación dramática, no están siendo ayudadas por el Ayuntamiento”, ha señalado el colectivo.

El caso típico corresponde a una familia que hizo la petición por internet de las ayudas de emergencia social al comienzo del estado de alarma, hacia el mes de abril, cuando todas las instituciones, incluidos los servicios sociales, tenían cerrada la atención presencial.

Entre las decenas de documentos exigidos se encontraba la obtención en la entidad financiera de los denominados “documentos de datos a terceros”, que tenía que ir “debidamente firmado por la persona solicitante y sellado por el banco”. Sin embargo, “el requisito era imposible de cumplir: los bancos, durante la cuarentena, se negaban a realizarlo porque no lo consideraban un ‘servicio esencial”.

Esta situación ha llevado que ahora, tres meses después de realizar la petición de las ayudas de emergencia social, el Ayuntamiento comunique que el trámite está paralizado hasta que se entreguen los documentos bancarios.

 

“La actuación del área de Servicios Sociales es inhumana. Familias que están sin recursos, que han tenido que sobrevivir malamente al estado de alarma, y que esperaban obtener ayudas este mes de julio, tienen que volver a hacer trámites y esperar a que, con un poco de suerte, tras el verano, en otoño, puedan recibir unas ayudas que, paradójicamente, se llaman ‘de emergencia social”, han destacado desde la plataforma.

Berri-Otxoak ha subrayado además que esta situación se une a las listas de espera para conseguir una cita en los servicios sociales. “En estos momentos, las familias que intentan ser recibidas por una trabajadora social, para pedir ayuda urgente, tienen que esperar al menos hasta octubre, incluso para las personas que están en un estado de necesidad tan grande que buscan desesperadamente ser atendidas por el Banco de Alimentos para poder comer”.

La plataforma contra la exclusión ya advirtió al comienzo del estado de alarma de que “el Ayuntamiento estaba obstaculizando la tramitación de las ayudas sociales y colocando al borde del abismo a las decenas de familias en situación de pobreza que ya carecían de recursos antes de ser, de nuevo, golpeadas por la crisis causada por la cuarentena del covid-19”.

“De nada ha servido que el Gobierno Vasco enviara 900.000 euros extra para las ayudas de emergencia porque el Ayuntamiento ha seguido colocando obstáculos para tramitar estos subsidios, tanto negándose a ampliar la plantilla de trabajadoras sociales como imponiendo la tramitación telemática o exigiendo hasta 30 certificados diferentes de al menos seis instituciones y bancos, y generando así una inmensa lista de espera de cuatro meses para familias que, en algunos casos, están desesperadas porque ni siquiera tienen alimentos”.

El colectivo, que lleva 27 años movilizándose por los derechos sociales, ha criticado “la falta de planificación y la carencia de empatía y solidaridad por parte de los responsables políticos del Ayuntamiento, que hacen oídos sordos a las necesidades de un Barakaldo, en el que, durante los tres meses el estado de alarma, ha aumentado el paro en 1.200 personas, el 67% de los desempleados no tiene prestaciones ni subsidios de ningún tipo y más de 10.000 barakaldeses están en riesgo de pobreza”.

Berri-Otxoak surgió hace tres décadas, en 1992, y en sus tres décadas de existencia ha destacado por sus movilizaciones por el derecho a una vivienda digna, contra la especulación y los desahucios, y contra los recortes, la precariedad y la pobreza. El colectivo mantiene además desde el 17 de noviembre de 1997 una oficina de información sobre ayudas sociales, por la que han pasado más de 12.000 familias.

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