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//En Euskal Herria se explota a Trabajadoras de Hogar Internas con más de 60 horas semanales

En Euskal Herria se explota a Trabajadoras de Hogar Internas con más de 60 horas semanales

No hay reconocimiento de horas extras, días festivos o fines de semana, lo que genera preguntas cruciales sobre el valor del trabajo de cuidados y quién cuida a estas trabajadoras.

2025-03-29T18:38:54+01:0029 marzo 2025|Reportajes|Comentarios desactivados en En Euskal Herria se explota a Trabajadoras de Hogar Internas con más de 60 horas semanales

Por Ecuador-Etxea

Con motivo del 30 de marzo, Día Internacional del Trabajo del Hogar, diversos colectivos como Emakume Migratu Feministak Zaintzaile Soziosanitaruak, han denunciado la situación del trabajo doméstico en régimen interno y exigen su erradicación inmediata. Señalan que en pleno siglo XXI es inaceptable que en hogares, barrios y pueblos de Euskal Herria se legitime un modelo laboral que reproduce prácticas racistas, coloniales y fascistas.

Estas trabajadoras, consideradas esenciales durante la pandemia, continúan siendo invisibilizadas, explotadas, excluidas y deshumanizadas, ante la pasividad de una sociedad y una legislación que prefieren ignorar esta situación desde la comodidad de sus privilegios. El 95% de las cuidadoras internas en la región son mujeres migradas y racializadas, cuyos cuerpos son utilizados para sostener un sistema negligente de cuidados.

El régimen interno en el trabajo doméstico es incompatible con los derechos laborales básicos y carece de un reconocimiento real en la Seguridad Social. Además de realizar las tareas establecidas por el Real Decreto 1620/2011, estas empleadas también llevan a cabo cuidados sociosanitarios de personas dependientes, algo excluido explícitamente en la normativa vigente.

Los colectivos denuncian contratos laborales irregulares, desprotección estatal, jornadas laborales abusivas de más de 60 horas semanales y salarios precarios donde el salario mínimo es la norma en lugar de la base. No hay reconocimiento de horas extras, días festivos o fines de semana, lo que genera preguntas cruciales sobre el valor del trabajo de cuidados y quién cuida a estas trabajadoras.

También se denuncia la actitud tibia de las fuerzas políticas nacionalistas e independentistas, incapaces de reconocer plenamente el esfuerzo de las organizaciones migrantes que impulsaron la ILP por la regularización extraordinaria de más de medio millón de personas en situación administrativa irregular en el Estado español. Acusan a estas fuerzas de utilizar a las personas migrantes como moneda de cambio y de alinearse con posiciones racistas de extrema derecha.

Asimismo, expresan rechazo hacia el nuevo Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea y la última reforma de la Ley de Extranjería, consideradas herramientas del capitalismo racial que profundizan la exclusión, violencia, explotación laboral y muerte de las personas migrantes en las fronteras.

Además, denuncian el auge de fondos buitre y empresas privatizadoras del sector de los cuidados, que buscan beneficiarse económicamente de la vulnerabilidad y dependencia en Euskal Herria, explotando especialmente a la mano de obra migrante feminizada. También se critica el abuso de las agencias de colocación que retienen hasta el 30% del salario de estas trabajadoras en conceptos de alimentación y vivienda, generando obligaciones económicas injustas amparadas por leyes no garantistas.

Las demandas concretas planteadas incluyen:

– Crear una figura profesional específica para cuidadoras, actualizando la Ley de Dependencia 39/2006 e incorporando contratos específicos.

– Equiparar la remuneración del trabajo de cuidado al salario medio en Euskal Herria (13 euros/hora), superando el salario mínimo interprofesional actual.

– Aplicar una jornada laboral de 37,5 horas semanales, con contratos respetados y claramente definidos en turnos rotativos (mañana, tarde, noche), junto con controles efectivos de jornada por parte de la Inspección de Trabajo y cotización acorde a los salarios reales.

– Garantizar desde la administración local el empadronamiento de las trabajadoras en los domicilios donde trabajan y crear un acceso universal al padrón social.

– Facilitar acceso a viviendas dignas y poner fin al racismo inmobiliario mediante planes integrales con perspectiva antirracista.

Finalmente, los colectivos interpelan directamente a los movimientos sociales, al feminismo vasco y a las fuerzas políticas comprometidas con la justicia social, señalando que sus discursos permanecerán vacíos si no respaldan activamente la lucha contra el empleo doméstico interno.

Este Día Internacional del Trabajo del Hogar no hay celebración, sino reivindicación, denuncia y exigencia para lograr dignidad y derechos laborales plenos.

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