Por David BM
Ayer, las calles de Bilbao se llenaron de miles de manifestantes convocados por el Consejo Socialista de Euskal Herria (EHKS) en una marcha nacional contra la guerra imperialista y la militarización de Europa. La manifestación, que partió a las 13:00 desde la Plaza del Sagrado Corazón, destacó por su tono combativo y su firme rechazo al rearme de los estados europeos.
Durante el recorrido, los manifestantes corearon consignas como «¡No a la guerra imperialista!» y «¡Fuera la OTAN!», denunciando el aumento del gasto militar en detrimento de los servicios públicos. La protesta también expresó solidaridad con el pueblo palestino y exigió la amnistía para los presos políticos.
En el acto final, celebrado en el Puente del Arenal, portavoces de EHKS subrayaron que «el aumento de las tensiones bélicas está en la raíz del capitalismo, ya sea por la competencia entre estados y corporaciones internacionales, o porque el rearme y la guerra son fuentes de negocios para los capitalistas». Asimismo, criticaron la complicidad de los gobiernos europeos en la militarización y el autoritarismo, señalando que «los estados de la Unión Europea están promoviendo políticas autoritarias con el pretexto de la guerra».


La manifestación también contó con la participación de trabajadores de Bridgestone, en huelga contra un ERE que amenaza con despedir a 335 personas. Los manifestantes expresaron su apoyo a su lucha, coreando consignas en solidaridad.
EHKS hizo un llamado a la unidad de la clase trabajadora para enfrentar la guerra y el capitalismo, afirmando que «la revolución socialista es una opción política urgente para el proletariado, frente a la austeridad promovida por la burguesía, la carnicería de la guerra y la destrucción de territorios y ecosistemas».
La jornada concluyó con un compromiso renovado de continuar la lucha por una sociedad socialista y la construcción de un poder obrero internacional.