El movimiento de pensionistas llama a llenar las calles en la huelga del 17 de marzo
Reclaman un salario mínimo propio de 1.500 euros.
Reclaman un salario mínimo propio de 1.500 euros.
Especialistas educativas alertan de que la medida impide ejercer el derecho de protesta laboral.
La dinámica llama a participar en el paro para exigir mejoras salariales y poner los cuidados en el centro.
Gran parte del sector está sostenido por mujeres llegadas de otros países que denuncian precariedad estructural y falta de reconocimiento laboral.
Docentes, familias y alumnado reclaman mantener la oferta formativa del instituto.
El centro, ubicado en Santutxu, aspira a convertirse en punto de encuentro para estudiantes, activistas sociales y colectivos de izquierda en la capital vizcaína.
La convocatoria busca denunciar la escalada militar y exigir que no se olvide Gaza.
El colectivo advierte de que la precariedad salarial amenaza el futuro de las pensiones.
El movimiento feminista advierte de que el colonialismo continúa bajo la forma de poder económico y militar.
Las protestas también servirán para respaldar la convocatoria de huelga general del 17 de marzo.