Por DavidBM
Bilbao, 5 mayo 2026 – La crisis industrial de Tubos Reunidos ha escalado este martes un peldaño más. Trabajadores en huelga indefinida han protagonizado esta misma mañana una rueda de prensa en Bilbao, seguida de una movilización por el centro de la ciudad, en la que han denunciado lo que consideran un proceso de desmantelamiento industrial “planificado” y han exigido la retirada inmediata del ERE.
La protesta llega en un momento crítico: la empresa ha presentado concurso voluntario de acreedores tras acumular pérdidas millonarias y una deuda cercana a los 300 millones de euros, lo que ha derivado en la suspensión de su cotización bursátil y ha disparado la incertidumbre sobre su futuro.
Durante la comparecencia ante los medios, portavoces sindicales han reiterado que la plantilla no está dispuesta a asumir un ajuste que afecta a más de 240 trabajadores y que incluye el cierre de la acería de Amurrio. “No se puede rescatar a una empresa para luego despedir a su gente”, han denunciado, en referencia al apoyo público recibido a través de la SEPI, principal acreedor del grupo.
Tras la rueda de prensa, decenas de trabajadores han recorrido las calles de Bilbao en una nueva jornada de movilización. La protesta ha vuelto a visibilizar un conflicto que se arrastra desde hace meses y que ha entrado ya en fase judicial tras la impugnación del ERE por parte de los sindicatos ELA, LAB, UGT y ESK, que denuncian “falta de negociación real” y “opacidad” en el proceso.



El conflicto laboral se desarrolla en paralelo a un deterioro acelerado de la situación económica de la compañía. Tubos Reunidos, histórica firma siderúrgica con más de un siglo de trayectoria, ha visto desplomarse su negocio por factores como los aranceles del 50% en Estados Unidos, la caída del consumo de acero y la competencia internacional, especialmente de mercados como China. En 2025, la empresa pasó de beneficios a pérdidas superiores a los 70 millones, en una tendencia que se ha agravado en 2026.
En este contexto, los sindicatos advierten de que la crisis no puede resolverse “a costa del empleo ni del tejido industrial de Aiaraldea”. “Estamos ante una emergencia social que afecta a cientos de familias y a toda una comarca”, han señalado, insistiendo en la necesidad de una intervención pública más decidida y de un plan industrial “real y transparente”.
Las movilizaciones no son nuevas. En las últimas semanas, la plantilla ha protagonizado concentraciones frente a la sede de la empresa, el Gobierno vasco e incluso actos públicos de grandes corporaciones, denunciando el riesgo de desindustrialización y la falta de avances en las negociaciones. El comité de empresa mantiene la huelga indefinida mientras prepara nuevas acciones de presión.
La situación sigue abierta y con múltiples frentes: judicial, laboral e institucional. Mientras tanto, en la calle, el mensaje de los trabajadores es claro: “sin futuro industrial no hay futuro para la comarca”.
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