Por DavidBM
Bilbao, 26 enero 2026 – Las concentraciones medias de partículas finas PM2.5 y de determinados metales pesados registradas en Erandio superan los valores de referencia sanitarios y normativos, según los resultados del Proyecto de Calidad del Aire en Erandio (2019-2025), presentados el pasado 23 de enero en el Edificio de la Bolsa de Bilbao.
La sesión pública, organizada por las asociaciones Herri Bideak Kate Barik, Auzokoa Herrikoi Elkartea, Sagarrak Ekologista Taldea y Ekologistak Martxan, dio a conocer los datos de un trabajo desarrollado durante varios años con campañas de medición de partículas, análisis de metales y estudios científicos con participación ciudadana. El objetivo del acto fue poner a disposición de la ciudadanía y de las instituciones información rigurosa y accesible sobre la calidad del aire en la comarca, una cuestión con implicaciones directas en la salud pública.
En el encuentro intervinieron Enrique Navarro y Jorge Pey, investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología (CSIC), responsables del estudio de deposición atmosférica y del análisis de partículas PM2.5 realizado en el municipio.
PM2.5 por encima del límite legal en zona urbana
Navarro explicó que el estudio utilizó muestreadores de alto volumen con filtros integrados, con periodos de exposición continuos de entre uno y dos meses, lo que permite obtener valores medios representativos de la exposición a largo plazo.
En la zona urbana de Erandio, el promedio de PM2.5 registrado fue de 27 µg/m³, por encima del límite legal anual vigente (25 µg/m³). Al tratarse de medias de varias semanas, el investigador subrayó que en numerosos días se superaron claramente los valores normativos.
Uno de los periodos invernales analizados arrojó un promedio de 48,99 µg/m³, lo que apunta a episodios prolongados de concentración elevada. Las PM2.5, recordó Navarro, penetran profundamente en el sistema respiratorio y su exposición continuada está asociada, según la literatura médica, a un mayor riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
En la zona industrial del polígono de Asuaran, el promedio fue de 22 µg/m³, un valor que cumple la normativa actual pero supera ampliamente el futuro límite europeo previsto para 2030 (10 µg/m³) y queda muy por encima de la recomendación de la OMS, que sitúa el umbral anual en 5 µg/m³.
Carbono elemental y metales pesados
El análisis detectó además carbono elemental (EC), un marcador de procesos de combustión vinculados al tráfico y la actividad industrial. La International Agency for Research on Cancer clasifica las emisiones de motores diésel y el carbono elemental asociado como agentes con potencial impacto adverso para la salud a largo plazo.
En el ámbito industrial, las muestras revelaron concentraciones medias de Níquel (Ni) y Cadmio (Cd) por encima de los valores objetivo anuales, así como la presencia simultánea de varios metales (Ni, Pb, Zn). Estudios toxicológicos citados en la presentación advierten de que la exposición combinada puede generar efectos sinérgicos, distintos y potencialmente más intensos que los producidos por cada metal de forma aislada.
Una “lluvia constante” de contaminantes
Jorge Pey centró su intervención en la deposición atmosférica, es decir, el retorno a la superficie terrestre de los contaminantes emitidos a la atmósfera, tanto por vía seca como a través de la precipitación. Los datos muestran que la zona urbana de Erandio registra niveles de deposición superiores a los observados en las principales ciudades españolas, especialmente en lo relativo a metales.
La composición química de estos depósitos apunta a un origen mayoritariamente antrópico: industria, tráfico rodado y otros procesos de combustión explican la mayor parte de la carga contaminante, mientras que solo alrededor del 15% se asocia a aerosoles marinos.
En el polígono de Asuaran, las concentraciones de metales pesados depositados se quintuplican, lo que evidencia su origen industrial y el rápido traslado de estos contaminantes al entorno urbano. Pey alertó de la persistencia y toxicidad de elementos como el plomo, el cadmio o el cromo, capaces de bioacumularse y biomagnificarse, con impactos severos sobre los ecosistemas.
Reforzar la vigilancia y reducir emisiones
Las conclusiones del proyecto señalan que los niveles de PM2.5 en zona urbana y de ciertos metales en el área industrial superan los valores de referencia durante los periodos analizados, lo que refuerza la necesidad de intensificar la vigilancia ambiental, revisar las medidas actuales de gestión de la calidad del aire y avanzar en la reducción de emisiones industriales y del tráfico.
Las asociaciones organizadoras recordaron que los resultados tienen implicaciones para el conjunto del Gran Bilbao, y reclamaron que los datos sirvan de base para decisiones institucionales que prioricen la protección de la salud y del medio ambiente.