Por David BM
Esta mañana, Bilbao ha acogido la Decimoséptima Marcha Ciclista contra la Guerra, el Gasto y la Industria Militar, una protesta organizada por colectivos antimilitaristas, ecologistas e internacionalistas que ha partido desde el Palacio de la Diputación Foral de Bizkaia. El pelotón ha recorrido varios puntos clave hasta llegar a dos de las principales fábricas de armas del Gran Bilbao: ITP Aero en Barakaldo y SENER en Getxo.
La marcha, celebrada en coincidencia con el 88 aniversario del bombardeo de Gernika, ha puesto el foco en la creciente implicación institucional con la industria armamentística vasca, a la vez que denunciaba el abandono de las políticas sociales. “Mientras se incrementa el gasto en militarismo, se recorta en sanidad, pensiones, igualdad y vivienda”, han afirmado los convocantes.
En cifras, el Estado español destinó en 2024 27.617 millones de euros a gasto militar, el 2,17% del PIB, incluyendo partidas específicas de 10.000 millones para cazas, misiles, submarinos y buques de guerra. A ello se suman 4.015 millones para clases pasivas militares, con un crecimiento del 9,55%.
Los colectivos también han denunciado que Euskadi es la tercera comunidad autónoma en producción militar, con 206 empresas implicadas, 6.000 millones de euros facturados al año y beneficios estimados en 150 millones. Empresas que, además, reciben subvenciones públicas, como los 100 millones aprobados este año por el Gobierno Vasco.
La denuncia ha sido especialmente dura hacia las relaciones que mantienen empresas vascas como ITP Aero y SENER con compañías israelíes del sector armamentístico como Rafael, Elbit o Israel Aerospace Industries. Un señalamiento que cobra especial relevancia tras las recientes polémicas en las que se ha visto envuelto el Gobierno socialista de Pedro Sánchez, criticado por seguir permitiendo exportaciones de material militar a Israel en medio del conflicto palestino.
Durante el recorrido, la marcha se ha detenido frente a ITP Aero, fabricante de componentes para el Avión de Transporte Militar Airbus A400M y el Avión de Combate Europeo Eurofighter, donde el sector bélico representa ya el 39% del negocio. También se ha señalado a SENER, líder en Europa en sistemas de control para misiles como TAURUS KEPD 350 o IRIS-T, y socio tecnológico de la israelí Israel Aircraft Industries LTD en el programa «VULCAN».
Aunque otras grandes compañías vascas, como SAPA en Andoain o Aernnova en Vitoria, han quedado fuera del recorrido, la jornada ha servido para reafirmar una exigencia clara: la conversión de la industria militar en producción civil, tal como hizo en su día la empresa Orbea, que abandonó la fabricación de armas para producir bicicletas.
El mensaje final de la marcha ha sido rotundo: en un mundo cada vez más armado, es necesario apostar por la vida, no por la guerra.