Trabajar para enfermar: la trágica realidad de las profesionales de residencias en Bizkaia
“Salgo del turno llorando, sin fuerzas ni para abrazar a mis hijos”, confiesa una gerocultora. La ley de prevención, sobre el papel, pero no en la práctica.
“Salgo del turno llorando, sin fuerzas ni para abrazar a mis hijos”, confiesa una gerocultora. La ley de prevención, sobre el papel, pero no en la práctica.