Por DavidBM
25 octubre 2025 – Bilbao se llenó esta tarde de pasos, gritos y emoción bajo el lema “Gure Haurrak Ere Badira”, en una multitudinaria manifestación celebrada en apoyo a la infancia palestina. Convocada por una amplia plataforma de colectivos vascos, la marcha recorrió las calles del centro de la capital vizcaína en una jornada marcada por la solidaridad y la denuncia del genocidio en Gaza.
La iniciativa, impulsada por sindicatos como LAB, ELA, CCOO y UGT y decenas de plataformas sociales, feministas y educativas, exigió con firmeza romper todas las relaciones políticas, diplomáticas, económicas y culturales del País Vasco con el Estado de Israel, al que calificaron de responsable de “colonización”, “ocupación” y “genocidio” contra el pueblo palestino.
Durante la marcha, las organizadoras recordaron las cifras más estremecedoras del conflicto: más de 20.000 niños y niñas muertos, 42.000 heridos y 132.000 menores en riesgo de muerte, según la ONG Save the Children. Además, la ONU, a través de su oficina de coordinación de asuntos humanitarios (OCHA), advierte de que unos 320.000 niños menores de cinco años en Gaza corren riesgo de sufrir desnutrición aguda. “La situación del pueblo palestino ha empeorado notablemente en los últimos años”, denunciaron desde la plataforma.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde fue el testimonio de un hombre palestino que vivió 27 años en su país natal. “Yo también fui un niño palestino, entre piedras, humo, controles y tanques. No puedo aceptar que nuevas generaciones vivan lo mismo o peor de lo que viví yo”, declaró ante una multitud visiblemente conmovida. Con voz firme, añadió: “Cuando hablamos de Palestina, hablamos de genocidio, no de guerra. Los niños palestinos no son números ni daños colaterales. Son vidas, son sueños y son futuros”.



















La manifestación culminó frente al Ayuntamiento de Bilbao, donde cientos de personas depositaron pares de zapatos como símbolo de los miles de niños asesinados en Gaza. El gesto, sencillo y poderoso, sirvió como homenaje y denuncia colectiva del sufrimiento infantil palestino.
El acto se desarrolló en un contexto de fuerte movilización social en Euskadi. En las últimas semanas, miles de personas han salido a las calles para reclamar el fin de la ocupación y expresar su apoyo al pueblo palestino. Solo el pasado 15 de octubre, unas 100.000 personas participaron en manifestaciones en todo el País Vasco, según estimaciones sindicales, con más de 52.000 en Bilbao, en la que fue una de las movilizaciones más multitudinarias en apoyo a Palestina.
Para los organizadores, la cita de hoy no fue solo un acto simbólico, sino también un llamamiento a la comunidad educativa y a toda la sociedad vasca a no permanecer inmóvil ante la injusticia. “Callar es complicidad, y no estamos aquí para ser cómplices”, afirmaron al cierre del acto.
La jornada concluyó con música, actuaciones y espectáculos para los más pequeños en las escaleras del Ayuntamiento. Entre pancartas, banderas y aplausos, Bilbao envió un mensaje inequívoco al mundo: “Palestina no está sola mientras Euskadi grite”.