Por DavidBM
Bilbao, 12 diciembre 2025 – Esta mañana, decenas de personas se han concentrado frente a los juzgados de Bilbao para acompañar a la actriz y humorista vasca Ane Lindane, llamada a declarar tras una denuncia presentada por la organización ultraconservadora Abogados Cristianos por una performance realizada en la iglesia de Arberatze-Zilhekoa durante el festival Euskal Herria Zuzenean (EHZ), en Iparralde.
Lindane ha explicado que la acusación se basa en un supuesto delito de escarnio, “la manera en que en el siglo XXI llaman a la blasfemia”, según sus propias palabras. La humorista sostiene que el proceso es un intento de “montar un circo mediático”, ya que -afirma- lo más probable es que la causa sea archivada, “como todas las denuncias majaretas que pone Abogados Cristianos”.
La actriz ha recordado que la iglesia donde actuó es, como todas las del Estado francés, de titularidad pública, y que en el marco del festival se utilizó como espacio cultural donde se celebraban conciertos. Su intervención incluyó una recreación de unos pocos segundos de la icónica escena del crucifijo de El Exorcista (1971), fragmento que ella misma difundió en redes sociales “como parte fundamental” de su labor profesional.
Según Lindane, Abogados Cristianos no puede denunciar lo ocurrido en Francia -donde no existe el delito de escarnio-, por lo que han optado por intentar perseguir la difusión del vídeo en España, algo que ella cuestiona porque asegura que subió el contenido estando aún en Iparralde. “Es como grabarme consumiendo cannabis en Holanda y que me denuncien aquí porque en España es ilegal. Así de absurdo”, ironizó.
En este sentido, la cómica denuncia un ataque directo a la libertad de expresión y a la creación artística, con un trasfondo político evidente: “Esto no va de sentimientos religiosos. Esto es un ataque fascista a la libertad de creación”. En su declaración a los medios, vinculó a Abogados Cristianos con El Yunque, organización ultracatólica acusada de operar como lobby ideológico: “Son liberticidas que atacan las libertades”.
La concentración celebrada esta mañana reunió a personas y colectivos que expresaron su apoyo a la humorista y denunciaron la judicialización de expresiones artísticas. “No nos van a callar. A mí no hay Dios que me calle”, afirmó Lindane, quien considera que la ofensiva responde a una estrategia de desgaste, pero insiste en que seguirá defendiendo sus derechos: “No vamos a dar un paso atrás”.