Por David BM
En un movimiento que ha encendido las alarmas de colectivos sociales y sindicatos, Metro Bilbao ha adjudicado un contrato de seguridad a I-SEC Aviation Security S.L., una empresa con raíces en el aparato militar israelí y un historial cuestionable en materia de derechos laborales.
La filial española de I-SEC, establecida en 2005, forma parte del grupo ICTS International, fundado en 1982 por ex-miembros del Shin Bet, el servicio de seguridad interior de Israel, y antiguos agentes de seguridad de la aerolínea El Al.
El contrato, que abarca la seguridad del tramo Lutxana-Plentzia del metro bilbaíno, ha sido objeto de críticas por parte de EH Bildu, que presentó una propuesta en las Juntas Generales de Bizkaia para rescindirlo. Sin embargo, la iniciativa fue rechazada con los votos en contra de PNV, PSE y PP, quienes argumentaron que romper el contrato podría tener consecuencias legales y económicas.
Además, sindicatos como LAB y ELA han denunciado que I-SEC ha sido sancionada por la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social por prácticas como vulnerar la libertad sindical, no respetar los tiempos de descanso del personal y exceder los límites de horas extra.
La controversia ha llevado a que decenas de ciudadanos, convocados por las plataformas Bilbao-Palestina Herri Ekimena y Nodo BDZ-Bizkaia, a presentar su disconformidad a través de hojas de reclamaciones en la oficina de la estación de San Nicolás, expresando su rechazo a que una empresa con vínculos militares y un historial laboral cuestionable sea responsable de la seguridad en el transporte público.