Por David BM
El pasado 10 de abril, la organización Ongi Etorri Errefuxiatuak convocó una concentración frente a la Oficina de Extranjería en Bilbao, sumándose a las movilizaciones internacionales contra el Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, aprobado hace un año. Bajo el lema “Este pacto mata”, la protesta denunció las consecuencias de este acuerdo en los derechos de las personas migrantes y refugiadas.
El Pacto Europeo sobre Migración y Asilo, adoptado el 10 de abril de 2024, ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones sociales y humanitarias. Según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), el pacto refuerza políticas de externalización de fronteras y retorno, reduciendo las garantías del derecho de asilo y facilitando la vulneración de derechos humanos en las fronteras.
Además, en marzo de 2025, la Comisión Europea presentó una propuesta legislativa para acelerar las deportaciones de personas migrantes, lo que ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos.
Durante la concentración en Bilbao, se exigió el cese inmediato de las deportaciones y de los centros de internamiento, así como la garantía del derecho a migrar, circular y permanecer en condiciones de dignidad y seguridad. La protesta se enmarca en una jornada internacional de acción coordinada para denunciar la violencia institucional que representa el pacto y para exigir el respeto de los derechos humanos.
La manifestación en Bilbao es una de las múltiples voces que se alzan desde ciudades como Berlín, Bruselas, Dakar y París, en oposición a un modelo que, según los convocantes, institucionaliza la detención y socava el derecho de las personas a solicitar asilo.