Por Laura Fontalba
La semana pasada, la asociación Rif Amazigh Euskal Herria celebró un encuentro con el que dar la bienvenida al Año Nuevo Amazigh 2975, llamado Yennayer, con el que se refirieron al «optimismo, la conexión con la naturaleza y el orgullo por la identidad cultural». Se trata de una festividad cultural tradicional proveniente de las tierras Tamazgha, desde Islas Canarias norte hasta Siwa (Egipto).
Tal y como explicaron, los Amazigh se celebran desde hace más de 950 años antes de Cristo para simbolizar la conexión con la tierra y la cultura ancestral, e iniciar el calendario agrícola Amazigh, basado en los ciclos de la naturaleza y las estaciones.
Durante el acto, explicaron las características de esta festividad. Relataron cómo las familias, unidas alrededor de la mesa, disfrutan de la preparación de platos ricos y tradicionales para los que emplean lo recogido en la cosecha agrícola. Entre las elaboraciones destacan recetas como el cuscús con carne; el msammen, un pan plano elaborado con harina, o el baghrir, un pan esponjoso hecho con sémola de trigo. A los niños, se les entregan bolsas con frutas y frutos secos, como símbolo de fertilidad y abundancia; y se les cuentan historias en las que se mezclan lo mítico y lo educativo. Ejemplo de ello es la historias La anciana maldita, que refleja la leyenda de un personaje que visita los hogares que no preparan bien la comida para la celebración, obligando así a estas a organizarse, y reforzando en la los niños los valores de la generosidad y el amor por compartir. Finalmente, en la noche, realizan veladas artísticas con danzas tradicionales como el ahidus; e, incluso, conferencias culturales para resaltar su historia y patrimonio.
Asimismo, explicaron que esta celebración guarda espacios para recordar la historia y, con ello, a figuras muy importantes, tales como Sheshonq, rey Amazigh que derrotó a los faraones alrededor del año 950a.C, estableció la dinastía XXII en Egipto, y convirtió enero en símbolo de triunfo, haciendo que los amazigh lo consideraran el inicio de su propio calendario; Masinisa y Yugurta, que lideraron la resistencia contra la ocupación romana; San Agustín, filósofo de la historia del cristianismo; Abbas Ibn Firnas, pionero de la aviación; o Ibn Rushd (Averroes), filósofo que contribuyó al pensamiento islámico y universal.
Por medio de este pequeño encuentro, en el que contaron con la proyección de un documental, una charla y la presentación de un libro, desde la asociación Rif Amazigh Euskal Herria dieron su saludo al Nuevo Año Amazigh, a la conexión con la tierra y a la esperanza y el trabajo arduo que les caracteriza. «¡Feliz Año Nuevo a todos! Lleno de prosperidad y bendiciones», desearon en el acto.
*Imágenes: Asociación Rif Amazigh Euskal Herria